Felipe
nació con lo que la gente diría, “mala estrella”.
Su
mamá se dedicaba al servicio doméstico, nacida en condiciones muy humildes
trabajo desde pequeña y nunca pudo estudiar.
Fue
abandonada por su padre y su madre murió cuando ella tenía 13 años, por lo que
nadie pudo darle una formación ni moral ni religiosa. Varios hombres sin
escrúpulos la engañaron y a sus veinticuatro años tenía cinco hijos de cinco diferentes
padres.
Prudencia,
que ironía en su nombre, que así se llama la madre de Felipe, tenía que salir a
trabajar temprano y al no tener quien le cuidara a los niños, los dejaba
encerrados en el cuartito en el que vivía. Pero como hacían destrozos empezó a
amarrarlos, sin embargo los niños se desataban y seguían haciendo travesuras,
así que decidió amarrarlos con alambre de púas, para que no se desataran.
Su
nula educación la llevo a intentar controlar a sus hijos con métodos crueles e
inhumanos, los golpeaba con lo que tuviera en la mano, los quemaba con
cigarros, los encerraba, insultaba y denigraba.
Felipe
tenía todos los elementos para convertirse en un ladrón, un asesino o violador,
pero Dios que lo ama mucho, le dio a cambio de tanto sufrimiento… un buen
corazón.
En
cuanto sus pocos años se lo permitieron Felipe empezó a trabajar, para ayudar a
su familia, pero nunca dejo de estudiar y así termino la prepa y luego una
carrera de técnico automotriz.
Ayudo
a sus cuatro hermanos a terminar la primaria y desde hace ocho años mantiene a
su mama que ahora se dedica a lavar ropa ajena en su casa.
Felipe
la visita a diario, ve por ella y la trata como a la mejor mama del mundo.
A
los diecinueve años entro a trabajar a una prestigiada empresa de transporte de
León Guanajuato. Ahí empezó como como ayudante de mecánico, pero su honradez,
capacidad y esfuerzo le permitieron ir ascendiendo, hasta que aprendió a
manejar tráileres, y al cumplir los veinticinco años era ya chofer de primera y
realizaba viajes a toda la república.
Orgulloso
y con una situación económica estable busco una mujer para casarse; Su carencia
de amor materno lo llevo a buscar una esposa y una madre al mismo tiempo.
Conoció
a una mujer buena, Enedina, diez años mayor que él, y le propuso matrimonio.
Ella aceptó de inmediato, Felipe le dijo que iría a Tijuana a entregar zapato y
regresando hablaría con sus padres, para definir fecha y todo lo de la boda.
Nuestro camionero iba feliz, cantando y silbando por el camino, por primera vez en su vida tendría una felicidad completa… Y una mujer que lo amara y lo cuidara.
Una vez cumplida su misión y ya de regreso, al cruzar la sierra de la rumorosa, entre Tijuana y Tecate, un golpe de aire le pego al camión y lo desbarranco más de treinta metros.
Mientras el tráiler rodaba, Felipe le pidió a Dios:
-Señor,
¡no me mates ahora que voy a ser feliz!-
Todo
se hizo silencio. El camión se detuvo.
Felipe
descubrió que seguía vivo, pero se dio cuenta que su ayudante, se había salido del camión en alguna de las vueltas.
Se
llevaron de inmediato a Pancho y mientras entablillaban el brazo izquierdo de Felipe,
fracturado en 2 partes, los rescatistas le preguntaron:
¿Cómo
es posible que hayas podido abrir la puerta del camión?
Esta
puerta esta soldada por los golpes de la caída y nosotros hubiéramos necesitado
una sierra eléctrica para abrirla. Además tienes una doble fractura en el brazo
con el que abriste la puerta.
Entonces
el rescatista moviendo la cabeza, le dijo, ¡Lo
más increíble es que estés vivo!
¿Cómo
lograste sobrevivir?
Felipe
respondió:
Sabe Señor, yo no me
podía morir hoy… Por primera vez en mi vida voy a ser feliz, así que, le pedí a
Papa Dios que me salvara, y ¿sabe qué?... Él siempre me escucha.

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