lunes, 10 de abril de 2017

¡Dios no es así!



Karla es una niña linda, bella físicamente y con un carácter, tierno, cariñoso y un poco tímido. Cuando esta historia sucedió, ella tenía 22 años y cursaba el 5º. Semestre de Odontología en La Universidad De La Salle Bajio, y a diferencia de sus compañeras, ella no iba a los antros, a la plaza o a las fiestas en casa de sus compañeras. Sus únicas salidas eran con sus padres a eventos familiares.
Efraín su papá era una persona muy celosa. Extremadamente desconfiado y siendo Karlita su hija única, la cuidaba de una forma exagerada y castrante.
Este carácter celoso y posesivo, hizo que Mónica su esposa, no soportara más y después de intentar mejorar la relación una y otra vez, decidió pedirle a Efraín que se separaran. Mónica le dijo: Efraín siempre serás el amor de mi vida, hemos estado juntos los últimos 25 años, tienes todas las cualidades que una mujer puede pedirle a su esposo, eres cariñoso, apasionado, responsable, decente, trabajador, inteligente… Y hasta guapo. Pero ese único defecto que tienes… Nos está matando… Sabiendo lo que te amo y que mi fidelidad es a toda prueba, eres insufriblemente posesivo conmigo, no puedes hacer nada, ni ir a ningún lado, si no voy contigo.
Y con Karla ya es imposible… No le estas permitiendo ser una jovencita normal. Sus compañeros le hacen “bullying” por la forma exagerada en que la sobreproteges. Si, si ya lo sé, “los jóvenes de hoy están en mucho peligro”, sexo, drogas, libertinaje… Pero no puedes mantenerla en un castillo de cristal, debemos educarla fuerte y responsable, que se haga cargo de sus propias decisiones… Si desde niña le hubieras permitido equivocarse en “cosas pequeñas”, la hubiéramos preparado para no equivocarse en cosas importantes.
Así que Mi Amor, vamos a separarnos 1 año… Y si en ese tiempo reaccionas y te das cuenta que Karla y yo valemos la pena, y controlas tu actitud, mis brazos y mi corazón están abiertos para ti. Si no quieres o “no puedes” cambiar lo entiendo… Pero olvídate de nosotras.
Al día siguiente de que  Efraín salió de su casa, Mónica sentó a Karla en la sala y le dijo:
Flaquita, tu sabes que yo nunca he estado de acuerdo en la forma en que tu papa decidió educarte, así que ahora, que toda la responsabilidad es mía… Voy a confiar en ti, voy a permitirte, que vivas como una niña normal de 22 años.
Puedes salir con tus amigas, puedes irte al café, al antro, a la plaza, puedes incluso, si así lo quieres salir con David, que ya ves cuantas groserías le hizo tu papa.
Karla, se sintió flotar por las nubes, un torrente de ilusión y felicidad recorrió su ser… En su mente se sucedieron como relámpagos, todas las imágenes de las cosas que había soñado hacer y que nunca le habían permitido.

Karla, Karla, la sacudió Mónica, oye hija despierta… Ja, ja, ja, se rieron madre e hija, mientras se daban un fuerte abrazo…
Flaquita solo tienes que cumplir 5 requisitos para que mis permisos sigan presentes:
1) Nunca hagas nada que vaya contra tu esencia de mujer.
2) No te dejes presionar por nada ni por nadie
3) Los principios y valores que tu padre y yo te inculcamos, siguen vigentes… Solo cambio tu forma de vivirlos.
4) Siempre tienes que decirme: A dónde vas-Con quien vas-A qué horas regresas- Si voy por ti o si alguien va a traerte.
5) Libre… Pero Responsable.
Karla tu sabes lo que es bueno y lo que es malo… Quédate siempre con lo bueno.
-Claro Mamita linda- Confía en mí, nunca voy a fallarte.

Y Karla empezó a vivir una época dorada, salía con sus amigas, empezó a frecuentar a David y al mes ya eran novios,  conoció lugares “comunes” para los chavos de su edad, pero que para ella eran nuevos… En realidad procuró ser prudente y no desbordarse en permisos ni en horarios.
Sin embargo… Esa ilusión contenida por conocer “el amor”, el hecho de “probar” situaciones nuevas, descubrir sensaciones nuevas… Hacerse novia del muchacho que siempre le había gustado y ser la envidia de sus amigas, la llevo a precipitarse y quedar embarazada.

Cuando llena de miedo lo comprobó, hablo con David y no obtuvo de él el apoyo y la respuesta que hubiera esperado.
David empezaba a amarla mucho, pero siendo, joven e inmaduro, no supo manejar la situación. Sabía que tal vez el papa de Karla lo iba a “matar”, que sus papas iban a molestarse bastante, que ninguno de los 2 trabajaban, que en sus planes estaba terminar la carrera y hacer una maestría en el extranjero. Si amaba a Karla, y sentía una gran ilusión por eso que vislumbraba como “su hijo”.
Pero eran demasiadas cosas y David no tuvo la hombría y la madurez para enfrentarlo y penosamente… Dejo a Karla sola.
Y cuando Karla le decía: ¿Qué vamos a hacer?... El respondía… No sé mi amor, no sé, déjame pensarlo. Pero si antes la veía 5 veces al día, empezó a verla solo 1 vez y luego cada tercer día…
Karla se dio cuenta que estaba sola y analizo sus opciones:
1) Mi Mama me dio toda su confianza y yo la defraude. ¿Cómo le digo que le fallé?
2) Cuando mi papa se entere, me va a matar.
3) Él bebe nacería sin el apoyo de su papa.
4) Yo tendré que salirme de estudiar y ponerme a trabajar…
5) O mató al bebe y se acaban todos mis problemas. 
Se lo platicó a 2 “amigas” en las que confiaba y ellas le dijeron, con una desvergüenza increíble: No seas tonta, aborta… Yo conozco un hospital discreto y no muy caro.
Lloró, lloró y lloró, lo pensó un millón de veces y sintiéndose atrapada y sola, se presentó en el “hospital” y pregunto ¿cuánto le costaría? Le dieron el precio y se puso a conseguir el dinero… Después de 5 días le faltaba casi una tercera parte y ya había agotado todas sus fuentes de financiamiento. Estaba en su recamara, cuando su mirada se fijo en su tocador, donde estaba la cadena de oro y el crucifijo, que le  regalaron sus abuelos cuando cumplió 15 años y que siempre llevaba puesto… Fue a una casa de empeño y consiguió el dinero que le faltaba. Se presentó en el hospital un viernes en la tarde… Estuvo casi 1 hora afuera, sin atreverse a entrar, hasta que sintiéndose perdida y sola, entro y pago “el aborto”, quedando programada su cita para el día siguiente a las 8 a.m.
Esa noche, con el alma hecha pedazos y tratando de aparentar, delante de su mamá, alegría y serenidad, terminó de cenar, cuando su mama le dijo: Flaca, hace mucho que no estamos juntas, te invito a dormir en mi cama. Karla necesitaba apapacho así que dijo que sí de inmediato.
Se acostaron juntas, vieron su serie favorita en la tele, platicaron de política, de espectáculos, de deportes, de los amigos… De todo…
Cuando de repente, Mónica viéndola con ternura a los ojos le preguntó:
Oye Karla ¿y que vamos a hacer con él bebe?...
Karla se quedó fría... ¿Pero quién te dijo?... Karla eso no importa, lo importante aquí es que yo siempre he sido tu amiga, hemos confiado siempre la una en la otra… Y ahora que enfrentas la situación más complicada de tu vida… No me tuviste confianza…
Pero bueno eso no importa, ¿Qué vamos a hacer con él Bebe?...
Karla se abrazó bañada en lágrimas, su cuerpo se estremecía con repetidas convulsiones de su vos solo salía un perdóname mami perdóname.
Platicaron más de 3 horas, decidieron recibir al Bebe con Amor de Madre y Amor de abuela, Karla le confió la actitud inmadura de David, que también la estaba lastimando mucho, hicieron planes, se visualizaron llevando a pasear al bebe, el cual, ambas “apostaron que sería niña.
Cuando por fin se hizo el silencio, Mónica le dijo: Karla mañana a las 9 am viene tu papa a hablar contigo… ¡Mamá me va a matar!... Si Karla es posible que te mate pero tienes que hablarlo con él… ¿Ya le dijiste?... No Karla, tú fuiste la que se precipito, Tú eres la que tiene que decírselo…
Mami… Si Karla, a partir de hoy tendrás que asumir muchas “facturas” por  los actos que realices. Eso se llama madurar y hacerse responsable.
Desde luego Karla ya no se presentó en el “hospital” para abortar, y espero muerta de miedo a su papa… Aunque… No sabe porque pero se sentía más fuerte, más segura, mas acompañada por su Mama, por Dios, por su bebe y por ella misma, así que cuando llego 


Efraín lo abrazo, lloro en silencio sobre su pecho, se sentaron en la sala, se tomaron de las manos y viéndolo de frente y a los ojos, Karla le contó todo a su papa.
Efraín en lugar de “matarla”, empezó a llorar, la abrazo y le dijo, que él era el culpable, porque él no había sabido educarla, pero que todo iba a cambiar, que a su nieto no le faltaría nada, que juntos los tres lo querrían, lo educarían y lo amarían. Que él ya estaba arreglando las cosas con su mama y que pronto regresaría a la casa.
La vida de Karla dio un giro tremendo, siguió estudiando, se empezó a preparar para ser madre, Efraín regreso a la casa y la relación entre los tres fue mejor que nunca.
David, al ya no sentirse presionado, se dio cuenta de lo mal que había reaccionado, de lo sola que había dejado a Karla y fue a buscarla y a pedirle perdón. Ella lo rechazó de inicio, pero el insistió, hablo con sus papas, hablaron con Karla y sus papas y decidieron que lo mejor era casarse por lo civil, pero seguir viviendo cada uno en su casa, continuar la relación, pero mantenerse como novios, sin ninguna relación íntima, hasta que naciera él bebe.
David cambió totalmente su actitud conquisto a Karla y por fin llego el día que Susana una preciosa bebita nació.
Todo era felicidad, después de 2 días en el hospital, la feliz pareja regreso a casa con su bebita en brazos, y acompañados de los papa de ambos, instalaron a Susy en su cunita y a Karla en su cama, los 4 papas, y David se sentaron alrededor, comentando lo feliz que estaban, lo sana que había nacido y los maravillosos días que tenían por delante, cuando de pronto…
Karla empezó a llorar y dijo no, no vienen días hermosos… Dios sabe que yo quise matar a Susy y solo está esperando que me encariñe más con mi Bebita para quitármela, Dios no me va a perdonar que yo quisiera matarla, me la va a quitar… me la va a quitar.
Todos se quedaron fríos, se volteaban a ver entre sí, veían a Karla y no se movían… Hasta que David se levantó y grito: No Karla Dios no es así, yo soy tan culpable como tú y quizá más, pero entiendo perfectamente que lo que Dios quiere es que tú y yo seamos unos excelentes padres para Susy… No quiere llevársela, no quiere matarla, su esencia es El Amor… El venció a la muerte... Ten la seguridad que él nos ama y que ya nos perdonó, eso quedo en el pasado, eso ya lo confesamos tu y yo y nos perdonó. Mi amor no pienses eso, su amor es infinito.
Una brisa tibia envolvió la habitación y la luz se hizo más brillante, los papas de David y Efraín y Mónica se levantaron y envolvieron a Karla en un abrazo lleno de amor y solidaridad.
No seas tontita flaquita, Dios no es así. 
Él te ama, Él nos ama, mira que cambiar el carácter positivo y celoso de Efraín, solo Él pudo hacerlo y todos se rieron…
¿Entonces Dios no va a llevarse a mi Bebita?
¡Claro que no gritaron los 5 a coro!... 
Y en eso, un ruido extraño salió de la cunita de Susy…






¡Todos voltearon sorprendidos! Y si… La bebe estaba despierta y parecía sonreír.
Hoy Susy tiene 8 años y es la niña más tierna y sana del mundo.
Karla y David han consolidado su matrimonio y ya tiene otros 2 hijos.
Los papas de David y Karla son compadres y disfrutan de 2 matrimonios ejemplares.
Definitivamente Dios no es así, su Amor y Misericordia son mucho más grandes que lo que nuestra mente puede comprender… Como dice El Padre Santiago… Después de todo lo que tú y yo podamos hablar de Dios… Este Dios.

Autor: Guillermo Alvarado Vega


Escúchame



Hace algunas reflexiones, platicábamos que volver a pedirle a Dios, algo que ya le habíamos pedido… Es una falta de Fe.
Porque si crees en Él y crees verdaderamente que Él te ama, debes esperar a que Tu Dios, Sabio y Lleno de Amor para ti, decida el momento exacto para concederte o no, aquello que le pides.
Y si su respuesta es NO, tu fe debe decirte que te dará cosas diferentes a las que pediste, pero mejores para tu bien.
Muchos de ustedes no estuvieron de acuerdo y me contestaban diciendo, que “necesitaban” pedir lo mismo, una y otra vez, sobre todo cuando tu petición parece ser, que no es escuchada y el tiempo pasa y el dolor aprieta, la naturaleza humana, creada así por Dios, no te permite quedarte sentado esperando.

Y tenían la razón… Y hoy reconozco… Estaba equivocado.



Porque cuando el dolor y la desesperación te lleva a que le insistas a Dios y a que le exijas y le reclames, e incluso, algunas veces, te lleva hasta pelearte con Él, y a que lo señales como Él único culpable de las cosas malas y dolorosas que ocurren en tu vida.
Porque cuando el dolor es tan grande… Solo Dios puede ser el responsable…
Y a Él no le molesta esta actitud, prefiere mil veces que estés con Él, aunque sea reclamando, a que te alejes y te pierdas en la tibieza y la indiferencia, lejos y fuera de Su Amor.
Él conoce de tu noche oscura, de esa ausencia que está matándote, del sentimiento de impotencia ante esa injusticia, de esa decepción ante tus continuas equivocaciones, de la traición de quien más amabas, de esa insoportable soledad, de la “gran tristeza”…
¿Quién sino El Señor Jesús?... Aquél que dio su vida por amor a ti.
Aquél que te conoce como la palma de su mano y te ama como a la niña de sus ojos… 
¿Quién sino Él? sabrá escucharte y recibirte con una sonrisa y abrazarte extendiendo sus brazos, sabiendo que “su pequeño o su /pequeña”, no entiende tanto dolor, que ya no puede seguir esperando… Y cuando te revuelves y te agitas de entre sus brazos y le gritas y le reclamas…

Él sereno te mira con tanto amor, hasta que una vez, que ya no quedan más lágrimas, y el cansancio te invade y te deja rendido entre sus brazos…
Entonces Él puede apretarte y besar tu frente, acariciar tu cabello, hasta que te quedes dormido en su regazo… Sabiendo que al despertar… ¡Todo estará bien!

Martín Valverde, tradujo y canta en español, una hermosa canción de Giorgio,  y lo platica de una forma que me encanta y que quiero que me permitan compartirles en esta hermosa reflexión, llamada…
Escúchame.
Esta canción es un verdadero ejercicio espiritual, una reflexión para pelearse con Dios…
No es para aquellos que no han alimentado la fe, aquellos light, desalentados, vencidos…
Es más bien para aquellos que aun teniendo fe, la están pasando color de hormiga…
Para aquellos que como tú están en “una noche oscura”, pero están ahí, se mantienen ahí.
Para ti que traes una petición hecha oración, que estás terco con Dios…
Que traes un montón de preguntas y de porqués… Pero sigues en la batalla.
Sin prisa, porque la idea no es correr… Sino resistir.



David lo dice con poesía:
Aunque pase por el valle más oscuro, el valle de la muerte, tu vara y tu cayado, me infunden aliento…
Y ojo, en esta parte del salmo, David no ve al pastor, con el que nada le faltara, pero ve el cayado y la vara y sabe que, aunque no lo vea, su pastor está allí... Cuidándolo.
Es la certeza de saber, que Dios camina contigo, aunque este oscuro. 
Esta canción es para aquellos, que están en la barca con Jesús y no se han bajado, aunque la tormenta los quiere sacar del barco, y lo ven dormido, y no saben qué hacer, porque la tormenta arrecia:
Que lejos nos hace sentir, cuando en silencio… Tú estás.
No nos dejes más, sin tu amor… En soledad.
Tú nos has hecho y tuyos somos, aunque bien, nunca podremos merecer, que nos ames tanto.
Escúchame… Aunque lo sepas todo, Dios escúchame… Que la vida aprieta fuerte hoy.

No tengas miedo de hablarle así… Él no tiene problema en escucharte y responderte así…
El jamás desprecia un corazón que se le acerca quebrado… Jamás.
Duerme en mi barca Señor y escucha mi corazón.
Dime donde estas y porque aún no hay, una respuesta a mis porqués.
Yo te llame, te pregunte como hay que ser, para tener fe y confianza.
Escúchame… Aunque lo sepas todo, Dios escúchame… Que la vida aprieta fuerte hoy.
Y yo sigo aún firme aquí, más Dios, hoy quiero verte junto a mí.
Soy una gota en el gran mar, llamándote, gritando al cielo escúchame… ¿Si es que aún hay tiempo?
Escúchame… Aunque lo sepas todo, Dios escúchame… Que la vida aprieta fuerte hoy.


No tengas miedo de hablarle así, yo sé que para muchos creyentes, esto es falta de fe, te dirán que así no se ora… Un corazón sincero es más que una oración para Dios, y con este grito no le estas pidiendo que te haga caso o te ponga atención, eso es un hecho y tú lo sabes bien…
Sino que de tu corazón sale este grito:
Señor sigo teniendo esta bronca, sigo teniendo este problema, sigo pidiendo por esto y ya no tengo fuerzas, déjame decírtelo así… Escúchame.
Yo sé que Tú lo sabes todo… Pero respóndeme.
Con la vara, con el cayado, pero haz algo, déjame saber que estas cerca. 



 Un sacerdote que trabaja con migrantes en el sureste de México, me decía:
Vamos bien, ya tenemos muchos años luchando y hemos salvado a muchos hermanos centroamericanos… Pero ya no tengo fuerzas, en verdad, ya no tengo fuerzas… Y escuchar eso de un hombre consagrado es duro y no porque hubiera renunciado, o porque se fuera a rajar…
Solo necesitaba decirlo… Y Dios sabe que tú necesitas decirlo… Necesitas gritarlo.
Escúchame… Aunque lo sepas todo, Dios escúchame… Díselo que la vida aprieta fuerte hoy.

Y Jesús te dice: Clama a mí y yo te responderé. 


Para terminar quisiera resaltar brevemente solo 3 ideas:

  • Que eres pecador y que luchas cada día para salir del lodo y no lo logras… Y parece que Dios te dejo solo. Recuerda a Pedro, a Magdalena, (2 de los favoritos), a San Francisco de Asís, a San Agustín y si ellos y muchos otros lo han logrado, tú ¿porque no?
  • Sigue luchando, la batalla es tuya, la victoria es del Señor, adelante, no te bajes de la barca, agárrate con más fuerza de sus pies y antes de que te des cuenta, una buena confesión y listo. ¡Nunca tires la toalla, si El Señor Jesús esta en tu esquina.
  • Y si le reclamas a Dios, no es porque Él esté ausente, no es porque Él este fallando… Es porque reconoces que tú eres débil, que eres caña que se quiebra y necesitas decírselo.
  • Lo importante, creo yo, es seguir “aferrado a Jesús”, no importa como este tu vida…
  • En las buenas, en las malas y en las peores, unido a Jesús, agarrado a éi. Y si el mundo, las tormentas, el dolor te susurran al oído: Que ya no hay esperanza, que te sueltes y te abandones… Diles que no, que tú le perteneces a Dios y que cuando clamas… Él te responde. Porque tu Padre Dios, nunca se ha alejado de ti, porque Tu Dios te dice que lo único que tiene su corazón por ti… Es Amor eterno.




Reflexión de Martín Valverde… Compartida por Guillermo Alvarado.

domingo, 9 de abril de 2017

¡Échate al Agua!



Un fin de semana cualquiera, rentamos una cabaña en Sierra de Lobos, para realizar una convivencia familiar.
Cuando estábamos disfrutando de la alberca, se encontraba junto a nosotros, otra familia, integrada por los papas, varios niños, abuelos y otras familias de amigos.
Cuando ya se preparaban para irse, una pequeña niña de unos 7 años, dejó caer por descuido, sus “gogles” o “lentes para el agua”, en la parte honda de la alberca.
Salió corriendo toda angustiada y dijo: ¡Mami, mami, se me cayeron mis gogles en la alberca!
La Mama movió la cabeza desconsolada y le dijo:
Hija ya todos nos secamos y nos vestimos… ¿Quién va a meterse para sacarlos?
Todos se volteaban a ver pensando:
El agua está muy  fría…
Yo ya me seque…
Seguramente seguirán ahí, mañana que vengamos nuevamente…
Otro dijo: Vamos a buscar al Señor que limpia la alberca y le pedimos que los saque…
Alguien, mas opino: ¿Cuánto pueden valer?... ¡Compramos otros en la tienda del hotel!
Pero no, esos no eran unos gogles comunes…
Eran los lentes de la niña… SUS gogles… Con los que había nadado todo el día como un delfín, y estaban ahí… En el fondo de la alberca.
Mientras todos pensaban, como no “rescatar” los lentes de agua, el abuelo de la pequeña se quitó la ropa, se quedó en traje de baño y se lanzó al fondo de la alberca…
Cuando salió llevaba en la mano unos baratos y nada importantes gogles…
Pero si ustedes hubieran visto la cara de la niña, habrían comprendido que esos lentes eran el tesoro más preciado del mundo.   

Al contemplar la escena me quede pensando, que así somos los seres humanos…
Si tu matrimonio va mal, si tienes problemas, diferencias o falta de comunicación…
Abandónalo en el fondo de la alberca, tal vez puedas “comprar” otro en la tienda del hotel.
 Tu trabajo es pesado y estresante, tu jefe grita todo el tiempo, solo exige y no valora tus esfuerzos. Los de Recursos Humanos nunca pagan a tiempo… No importa cuánto tiempo te puedas quedar a trabajar después de tu hora, si algún día se te hace tarde te descuentan de inmediato. Sin embargo, tu trabajo te apasiona, te realizas en él, tus compañeros, si te felicitan y te reconocen.  También es cierto que la situación laboral afuera no está fácil, tú vecino tienen más de 3 meses buscando trabajo y no ha encontrado… Tu sueldo no es malo y te ha permitido pagar casa, sustento y hasta unas buenas vacaciones… Pero qué más da… Déjalo en el fondo de la alberca. Ya conseguirás otro mejor.
Tu relación familiar era excelente, hasta que surgió ese mal entendido con tu hermano. Tienen ya 3 años sin hablarse. La situación es tensa e incómoda cuando ambos coinciden en casa de tu mama. Pero que caray deja la relación en el fondo de la alberca… Total tienes más hermanos.
 Tu santidad se ve amenazada por continuas tentaciones…
Sabes lo que debes de hacer, sabes lo que es honesto y lo que es corrupto, pero este “negocito” que me propone mi compadre, es fácil y no creo que nadie se dé cuenta.
La muchacha me está coqueteando… y que tanto es tantito…
Me invitaron a trabajar en un grupo de la parroquia… Pero sus juntas a veces coinciden con los partidos del León y la fiera es sagrada… Además que flojera, luego uno se “compromete” a trabajar por los demás… Por gente que uno ni conoce y que luego ni te agradece.
Alguien necesita de ti… Y pasas de largo. Alguien necesita mi ayuda… Y yo me hago el disimulado.
… Y así tu santidad, mi santidad, nuestra santidad se queda… En el fondo de la alberca.
¡Ya despierta!
Échate al agua y lucha y rescata tu matrimonio…
Olvida tu comodidad y el frío y échate al agua y se honesto…
Valora tu trabajo, ten la seguridad que el próximo tendrá los mismos defectos o tal vez más.
Tu santidad será siempre, un camino arduo, difícil, nada popular, pero Él que valora todo, Él que es El Camino, La Verdad y La Vida, te está esperando al final, con los brazos abiertos. 

Te has puesto a pensar, cuantas veces El Señor Jesús se ha echado al agua por ti. Para Él no eres “unos insignificantes gogles”, para el eres El tesoro más Grande del Mundo, y se aventara al agua fría, un millón de veces… Solo por ti… Solo por ti.
Un día, Nuestro Señor Jesús vio desde el cielo, miles de “gogles” en el fondo de la alberca y dijo:
Papa permíteme ir por ellos, y se lanzó al agua de su pasión, y fue  crucificado, muerto y sepultado en el frio y la profundidad de nuestra indiferencia…
Pero en su resurrección salió a la superficie, y con una gran sonrisa en su rostro, mostro entre sus manos los “gogles” de nuestras almas…
Y se los ofreció al Padre, quien mostro la misma cara que esa pequeña niña de tan solo 7 años…
Así que… Ya échate al agua.


Autor: Guillermo Alvarado Vega

¡Todo va a estar bien!


Cuando los vientos de la tempestad, destrozan las velas del alma… Cuando al final del túnel solo se ve oscuridad, cuando nos sentimos impotentes, porque nada de lo que nosotros podamos hacer cambiara las cosas… Cuando una enfermedad, una crisis económica, la traición de un amigo, la soledad, la tristeza o nuestros propios pecados, nos arrastran hasta el fondo…

Como desearíamos oír que alguien nos dijera:
Tranquila/Tranquilo… Todo va a estar bien.
Pero si la persona que pronuncia estas palabras: Nos ama intensamente, verdaderamente, si esa persona nos trasmite su paz, y nos mira con ternura, y se solidariza con nosotros, y además nos acompaña y nos abraza…  Si para esa persona, somos lo más importante y nos regala su tiempo, y somos su prioridad…
Pero si además, de todas estas caricias, esa persona, realmente puede ayudarnos…
Si la persona que nos dice: Todo va a estar bien, tiene “El Poder” para resolver lo que nos angustia, lo que nos preocupa, lo que nos está matando, entonces Esa Persona, no puede ser otro que:
El Señor Jesús, El Hijo de Dios, El Cristo

O sea, mi amigo… Mi mejor amigo, mi compañero de viaje, mi luz en la oscuridad…
El Rey de Reyes que me trata como “su hijo” y nunca como esclavo…
Él que es mi confidente, al que puedo contarle todo… Incluso lo peor de mi vida.
Él que nunca me rechaza, nunca me critica, siempre me da opciones de vida, y me sigue amando, aún en los momentos en que yo le vuelvo la espalda, y Él me sonríe… Aun cuando lo olvido.
Él que siempre está en la puerta de mi vida, esperando a que yo le pida que entre.
Todo va a estar bien, es una frase que he escuchado repetidamente, cada que alguien me cuenta una historia, donde Jesús lo tomo en sus fuertes y poderosos brazos y lo llevo adelante.
Todo va a estar bien, es “la frase predilecta de Dios”…
Y si a veces no la escuchamos, es porque las voces del mal hacen tanto ruido, que no nos dejan oírla, pero si quitamos la interferencia de nuestros complejos de culpa, de no valorarnos como lo que somos: Hijos favoritos del Rey, entonces escucharemos en los momentos más difíciles de nuestra vida… Todo va a estar bien…
Y eso es lo que nuestros oídos, nuestro cerebro y nuestro corazón escucharan, cuando dejemos de hacer juegos mentales y nos abandonemos en las manos de Dios, cuando escuchemos La Voz del Verbo… Cuando nos dejemos empapar por los dones del Espíritu Santo…
¿No me crees?

Te cuento una historia verdadera, la vivencia de Héctor, un muchacho joven, de 31 años, abogado de profesión, deportista, alto, fuerte, alegre y simpático.
Cuando él participo en Las Pláticas Prematrimoniales de San Max, y llego el momento de dar su testimonio de la presencia de Jesús en su vida, Héctor apretó fuertemente la mano de Andrea, su novia y se puso de pie…Yo quiero compartir con ustedes que… Y las lágrimas invadieron sus ojos, bajo la cabeza y continúo por casi 2 minutos estremeciéndose en un llanto de emoción, hasta que Andrea lo abrazo y cuando se hubo calmado, le dijo: Vamos, compártelo… Es una historia que merece ser contada.Mi papa, dijo Héctor con la voz todavía entrecortada, Mi Papa es el mejor hombre del mundo. Es mi ídolo, mi héroe, mi ejemplo a seguir. Él tiene 55 años y es el mejor abogado del mundo… Es honesto, trabajador, inteligente y ayuda a todas las personas que se cruzan en su camino, lo merezcan o no. Según dice mi abuela es el mejor hijo y el mejor hermano y el mejor esposo.Es el centro de unión de sus amigos, es un tenista excelente, un ser humano alegre, bromista y simpático, que siempre nos tiene a todos, muertos de la risa… Y hasta hace 8 meses, tenía una salud envidiable.
Eduardo, que así se llama mi Papa, empezó a sentirse mal, se mareaba, estaba desganado y sin fuerzas, así que fue a ver a nuestro doctor familiar. Él lo revisó y con cara de preocupación, lo mando con un urólogo, quien después de revisarlo le explico: Tiene usted, una rara enfermedad que va dañando lo riñones mes con mes, no sabemos que la causa y por tal motivo, no podemos atacarla. Lo único que podemos hacer es ir controlando los síntomas, a fin de que el proceso sea menos doloroso, y ganar 1 o 2 meses más de supervivencia.La familia no podía aceptar que mi Padre fuera a morir en un año, así que tomamos nuestras maletas y nos fuimos a Houston a consultar al mejor especialista del mundo. El Doctor, por cierto de origen mexicano, le realizo análisis, exámenes, pruebas y nos dijo… Exactamente lo mismo que el médico de León. Sus riñones se irán degenerando, hasta que usted… Muera.
Regresamos deprimidos, tristes, desalentados y enojados con Dios.
Mi padre empezó a perder mensualmente un 10% del funcionamiento de sus riñones, y con ello, ciertas capacidades físicas, como jugar tenis, hacer ejercicio e ir a trabajar.Mi abuela nos reunió en su casa y nos dijo: Los doctores han dicho que ya no hay nada que hacer. Y eso no es cierto, hagamos lo que siempre hemos hecho: Orar.
Yo me rebele y le dije: ¿Para qué? Si ese Dios en el que siempre hemos creído y confiado va a “matar” a mi Papa… Ella me abrazo y me dijo: “Todo va a estar bien”. Dios nos ama, Dios está con nosotros, Él va a hacer, lo que sea mejor para la familia… Aunque hoy nos cueste aceptarlo, ora y confía en Él.
Y así lo hicimos, a pesar de un evidente deterioro en la salud de Papa, toda la familia nos unimos, oramos juntos, aumentamos nuestra presencia en los Sacramentos, visitábamos a La Virgen de Guadalupe y siempre, al orar a Jesús le pedíamos: Que no se haga nuestra voluntad sino la tuya.
Papa tenía  ya un 60% de funcionamiento, en sus riñones, estaba encerrado en la casa, dejo de trabajar, de ver a sus amigos, perdió su buen humor, y empezó a preparar todo para… Su muerte.
Mi mama, Andrea mi novia, que es como una hija para mis papas, y yo lo veíamos tan mal, tan deprimido, que pensamos de qué forma podríamos levantarle el ánimo.
Mi mama dijo: ¿Saben qué?, él siempre nos platica de sus “travesuras” en Guanajuato, cuando estudiaba Leyes… ¿Por qué no lo llevamos este domingo a comer allá?
Nos costó mucho trabajo convencerlo… Simplemente no quería salir, estaba enojado, frustrado y ahora lo entiendo… Con mucho miedo.
Pero fue Andrea, a la que nunca le niega nada, la que lo convenció. Y ahí vamos el domingo, llegamos a un Restaurante llamado “El Gallo Pitagórico”, el volvió a contarnos sus aventuras, se olvidó un poco de su enfermedad y recordó sus tiempos felices de estudiante. Fue una comida deliciosa, como no la habíamos tenido hacía 3 meses. Pagamos la cuenta y nos levantamos para regresar a León, cuando de repente…
Un hombre que estaba sentado en una mesa con otras personas, se levantó, se paró frente a mi Papa, lo tomó de las manos y le dijo: “Tranquilo, todo va a estar bien”.
Le soltó las manos, volvió a sentarse y siguió platicando con sus amigos como si nada.
Los 4 nos volteamos a ver sorprendidos, bajamos las escaleras y ya en la camioneta le preguntamos a coro:
¿Quién era ese señor?... ¿Por qué te dijo eso?... ¿Lo conoces?... ¿Era un compañero de escuela?
Mi padre desconcertado  y pensativo nos dijo: ¡No lo conozco!... ¡No sé quién sea!... ¡Nunca en mi vida lo había visto!... Pero cuando me hablo, me dio una paz increíble, “sentí” que lo conocía de toda la vida… No se… Fue algo raro ¿verdad?
Sí papa yo creí que te iba a reclamar algo… ¡Casi lo golpeo!, y todos rieron a coro.
Al día siguiente, mi padre tenía su consulta mensual, sus riñones debían de estar funcionando ya al 50%. El doctor, salió muy serio y nos dijo: No quiero que se ilusionen, les repito que no conocemos esta enfermedad… Pero este mes sus riñones no se deterioraron, siguen al 60%.
Al mes siguiente del “Encuentro”, sus riñones ya funcionaban al 70% y ya este lunes pasado, en que fue a su consulta, están al 90%.
Y la cara de felicidad de Héctor y de Andrea nos contagió a todos, pero quizá lo más hermoso fue cuando me di vuelta para ver la imagen de Jesús que tenemos en el pizarrón y note emocionado esa cara de complicidad con la que nos veía, como diciéndonos a todos…

Tranquilo, tranquila… Todo va a estar Bien.


Autor: GUILLERMO ALVARADO VEGA

Camino a La Cascada




Estando en Chiapas, sentado en el bosque, y observando una de esas bellas cascadas que ahí existen, mi alma descubrió:   Cuanta similitud existe entre Nuestro Dios y Las Cascadas.
·        Llegar a La Cascada puede ser muy accesible para unos… Pero muy complicado para otros, todo depende del camino que elijas para llegar… Pero lo cierto es que: La Cascada… ¡Siempre está Ahí!
Igual es Dios, que siempre está disponible para ti, pero algunos, somos tan tontos, tan necios o tan ciegos, que casi al llegar a Él, damos la vuelta, nos metemos a un laberinto, caminamos de noche, nos vamos por el lugar más escarpado, por el más difícil…
Preferimos nuestros placeres, nuestra comodidad, nuestra soberbia y egoísmo y el camino se hace pesado y difícil… Lo cierto es que sedientos, mal heridos, tirados en el piso y con la cara llena de tierra…
Levantamos la mirada y lo vemos, lo oímos, sentimos su brisa fresca: Dios está ahí.
·        La cascada es permanente… Ella ofrece su torrente de forma continua, no es caprichosa y no te da su agua hoy y te la quita mañana. Cuando la veo entregarse continuamente, pienso que durante miles de años ha estado ahí, regalando su agua, dándose, brindándose sin medida… Dándose a todos…
¡Como Dios!... Que es Infinito, ¿Qué cuándo se acabara su agua?... ¡Nunca!
Ten por seguro que Él siempre estará ahí… Para ti.
Y saber esto, tener conciencia de su presencia continua a tu lado, no importa si eres santo o pecador, que estés triste o alegre, que seas concentrado o despistado…
Saber esta verdad… ¡Es Maravilloso! Y ¡Esperanzador! 
·        La fuerza del agua cayendo es poderosa… La Cascada no se anda con debilidades, se lanza con fuerza y nadie puede enfrentarse a ella…
Si Dios está contigo… ¿Quién contra ti? 
·        La Cascada es Estruendosa…
El silencio no es una de sus características, ella se escucha desde lejos…
Te llama… Te Habla. Dios es El Verbo.
Te habla de muchas formas: A través de la naturaleza, del firmamento, de las aves, de los atardeceres, del mar, de las montañas y de los ríos.
Pero también te llama a través de los Profetas y de Los Evangelistas, de las situaciones de tu vida, de tus penas y alegrías, te dice cosas dulces a través de la risa de los niños, de tu relación con tus semejantes, y te habla, magníficamente, a través de Su Hijo Jesucristo y de Su Espíritu de Amor.
Dios te habla y nunca guardara silencio… No es parte de su Esencia.
·        Sin embargo aunque La Cascada es poderosa y estruendosa… También es Suave.
A los lados del torrente poderoso, bajan pequeños arroyitos, que serpentean besando las rocas, hasta deslizarse suavemente hasta la poza donde se unen con el resto del agua.
Así es Dios: Sin dejar de ser Omnipotente, Fuerte, Poderoso…
Es tan Tierno, tan Detallista, tan Delicado…
Nunca te obliga a nada, porque respeta “a muerte” tu libertad…
Y cuando debe llamarte la atención y mostrarte el buen camino…
No te humilla, ni te ofende…
El Dios del Amor no castiga…
Aunque las consecuencias de tu pecado si te hieran…

·        Una característica “clásica” de una cascada es que da vida. A su alrededor, crecen las plantas, las flores y grandes árboles.  Los pájaros hacen sus nidos cerca de ella, en su entorno habitan, ranas, ardillas, conejos, búhos y toda clase de fauna:..
Y Dios… No solamente es “El Hacedor de La Vida”                       físicamente hablando…
Él nos creó, uno por uno, te conoce por tu nombre y lo repite con ternura…
Ama y cuida a cada bebe desde su concepción, pero lo más importante, es que Él, con su soplo divino, nos da: La Vida Espiritual.
Jesús nos lo enseña en El Evangelio, antes de una curación milagrosa, decía:
 “Tus pecados te son Perdonados”.
Y todos expectantes esperaban a ver qué pasaba con la invalidez del curado.
Pero Nuestro Señor ya había hecho lo más importante, porque al quedar curada su alma, sus pies se habían liberado también… Por eso sonriendo decía:
“Levántate, toma tu camilla y anda” 
·        La cascada es abundante… Te regala su agua en forma rebosante y al ver la cantidad de agua que cae, puedes estar seguro de que alcanza para todos, porque al caer, muchas veces se divide y forma varios ríos y arroyos…
Dios nos da su Amor  a manos llenas, nos lo da sin medida… Y porque, su gracia nos basta, ya no necesitamos nada más. Nuestro Dios es un Papá Generoso.

·        Por su eterno movimiento la cascada es limpia, y desaparece toda la basura que cae en ella. Dios también limpia la basura de tu alma. Perdona tus pecados y te hace vivir en la pureza de Su Amor, limpio y bello.

·        La Cascada ¡Sorprende!... Vas caminando entre la espesura del bosque y de repente… ¡La ves!    Caminas por un sendero, guardas silencio y de repente… ¡La escuchas!
Dios también te sorprende.
Tú dices. Soy pecador, no creo merecer nada, estoy en el lodo y de repente levantas la mirada y ahí está Él, Tu señor Jesús… Sonriendo, y con los brazos abiertos…
Tú desconcertado y con miedo le preguntas: ¿Es a mí?
Pero Señor, yo soy pecador, me he olvidado de ti… ¡No valgo nada!
Y su respuesta te sorprende…
Tranquilo pequeño… Tú vales todo… Yo nunca me olvido de Ti.

·        Muchas veces, La Cascada No es Valorada: Existen hombres que prefieren vivir en el desierto, que levantarse, emprender el camino y correr hacia esa cascada que tienen tan cerca y que les regala el agua a raudales.
Existimos hombres que rechazamos las bendiciones que Dios nos regala a raudales y preferimos vivir en la orfandad.
Por favor… ¡No vivas como si no tuvieras un Dios! 
·        Estoy seguro que si algún día te encuentras perdido en un bosque o en la selva, al encontrar una cascada, te sentirías salvado. Porque sabes que siguiendo su cauce hallaras el camino a casa.
Si te encuentras perdido o desalentado, permite que Dios te encuentre, y…
¡Todo estará bien!


La cascada… ¡Irrumpe!...
De pronto aparece y se desborda, se vuelca toda entera, pero siempre, buscando su cauce, siempre en una sabia dirección y haciendo camino.
 Aquél que es El Camino, La Verdad y La Vida… 
Irrumpe en tu vida…
No importa que tan desordenada o santa sea, Él se presenta, te toma en sus fuertes y poderosos brazos y te lleva…
Como El Buen Pastor…

A donde nada te falte,
Por verdes prados te hace reposar,
Y hacia cascadas llenas de arco iris y descanso te conduce,
Y reconforta tu alma y por el camino bueno te lleva,
Y aunque pases por veredas oscuras, no temerás ningún mal,
Porque Dios está contigo y al verlo iras sin miedo.
Ira la dicha y el favor de Dios mientras dure tu vida,
Tu mansión será la Cascada del Señor…
Por toda tu vida.



Autor: Guillermo Alvarado Vega